Los neuromoduladores se utilizan en medicina estética para suavizar determinadas arrugas de expresión y modular la contracción muscular en zonas concretas del rostro.
La indicación debe realizarse siempre tras una valoración médica, analizando la anatomía facial, la dinámica muscular, la expresividad y los objetivos del paciente.
Por normativa, no se publicitan marcas ni medicamentos sujetos a prescripción. Durante la consulta médica se explicará el tratamiento indicado, sus beneficios, limitaciones, posibles efectos adversos y cuidados posteriores.